Lemmings III
¿Por qué los lemmings se suicidan en masa arrojándose por un acantilado?
Porque trabajan en France Telecom
camino de la fosa de Las Marianas
¿Por qué los lemmings se suicidan en masa arrojándose por un acantilado?
Porque trabajan en France Telecom
¿Por qué los lemmings se suicidan en masa arrojándose por un acantilado?
Porque Florentino les convenció para hacerse socios capitalistas del Real Madrid.
No, no voy a hablar de disfunciones sexuales. Hace tanto tiempo de... que ni siquiera sé si ya la sufro senil o no, a mi edad. No, me refiero a la sensación que tengo estas últimas semanas en el cuerpo. Es la sensación de que da igual lo que hagas, intentes, te desgañites, trabajes como un burro... al final nunca se tiene el control sobre las cosas que te afectan, estás contínuamente en manos de los demás. Y la sensación de impotencia es total. Es una suerte que las armas en este país sean oficialmente ilegales, porque si no tendríamos un Columbine o un Waco todos los días. Ya nos habríamos matado todos unos a otros.
Entre esas vicisitudes que sufro, la menos grave es que llevo 10 días sin Internet y aún me temo que me queda otro mes, con suerte. El día que pueda conectarme en casa no sé si me desahogaré escribiendo todo lo que voy acumulando estos días o simplemente pondré una blasfemia de tres líneas sin espacios.
Una última cosa. Aunque seas, lector, del pueblo más horripilante y nauseabundo del orbe terrestre, vente a vivir una temporada a Pozuelo de Alarcón (Madrid): acabarás teniendo morriña. Mordor es el País de Nunca Jamás, al lado de esto.
Estos chavales son de lo poco que hace que merezca la pena vivir en este país. Hoy casi me ahogan mientras cenaba con este vídeo.
¿Por qué los lemmings se suicidan en masa arrojándose por un acantilado?
Se busca maletín Louis Vuitton con 500.000 euros en su interior. Perdido en chalet de Aravaca durante una orgía. Es urgente, importante organización de dudosos fines reclamándomelo. Se recompensará. Tlf. 555-7468. Preguntar por Utopio.
ELLA.- No sé cómo explicarlo, pero creo que en esta casa hay fantasmas.
En mi sarcástico calendario de sobremesa hoy la frase es feminista:
Una mujer sin un hombre es como un pez sin bicicleta.
Me hizo gracia cuando voltée la hoja, lo reconozco. Es una frase ingeniosa. Sin embargo, un rato más tarde empecé a buscarle un sentido más intrínseco, y más tras oir esta mañana que volvemos a caer en este país en un caso de discriminación positiva: Si eres mujer y quieres rodar una película, la subvención pública será mayor que si eres un hombre. Son cosas como ésta las que nunca llegaré a entender. Si buscamos la igualdad, la buscamos, no se trata de darle la vuelta a la tortilla. Es como si ahora en Sudáfrica los negros se dedicasen a meter a los blancos en la cárcel por ser blancos. No lo hacen, ¿verdad? Pues no, porque han buscado una igualdad bien entendida (aunque aún no del todo lograda, también es cierto).
Bueno, a lo que iba, que en el fondo la frase ingeniosa es una chorrada gratuita. Pongamos un ejemplo:
Tenemos frente a nosotros dos peceras. En una hay un pez nadando y en la otra hay un pez pedaleando afanosamente en una bicicleta. ¿Cuál de las dos peceras le parecería a usted más interesante?
Y más aún, les propongo otra chorrada. Cambien la palabra “hombre” por la palabra “bolso” y vuelvan a leer la frase. Y que cada uno saque sus propias conclusiones.
Se busca novia guapa y que no ladre. Interesadas llamar al 555-7468. Preguntar por Utopio.
ÉL.- ¡Cariño, traigo buenas noticias!
ELLA.- Ah, qué bien. Has ganado las Olimpiadas…
ÉL.- No, eso fue en Atlanta ’96, Sydney 2000 y Atenas 2004. Cinco medallas de oro en total…
ELLA.- Eres el hombre del año según la revista Time…
ÉL.- No, eso fue hace dos años, al ser el primer astronauta en pisar Marte.
ELLA.- Pues las lectoras de Cosmopolitan te ha elegido el hombre más guapo del mundo por delante de Brad Pitt.
ÉL.- Bueno, sí, la semana pasada, pero lo de hoy es mejor aún.
ELLA.- A ver, qué. Me lo vas a terminar contando de todas formas…
ÉL.- ¡Me han dado el Nobel de Física!
ELLA.- Genial. Pues mira a ver por qué la ley de la gravedad no afecta a la bolsa de la basura, que no baja por sí misma…
Hoy, 09/09/09, es la venida del Anti-anticristo. Si pones al revés el vinilo de "The number of the beast" de Iron Maiden, se escucha el "Sunshine, lollipops and rainbows" de Lesley Gore.
"¡Ni eureka ni eureko!... ¡¡¡Sal de ahí ahora mismo!!!"
La mujer de Arquímedes
En este mundo hay más de 3.000 millones de mujeres. Si quitamos a las feas, a las tontas y a las pijas (perdón por la redundancia), nos quedan muy poquitas. El 90 % de esas poquitas están casadas. El otro 10% me ve feo, tonto y/o pijo.
ÉL.- Es alucinante, tooodas las tías buenas fuman.
ELLA.- Yo no fumo.
ÉL.- …
En Madrid existe un momento muy curioso de ver para los que somos de fuera y, más concretamente, del Norte: la vuelta de las vacaciones de agosto. Vaya por delante que todo lo que pondré aquí es totalmente parcial y tergiversado, pero es que los viernes me encanta generalizar sobre los madrileños (sobre todo cuando dos o más de ellos se dedican a decir gilipolleces a voz en grito para que los oiga toda la oficina).
La vuelta de las vacaciones en Madrid dejan muy claro dos cosas:
1) A pesar de que los madrileños están seguros de vivir en la mejor ciudad del mundo, se les escapa que es un sitio insoportable. Siempre te preguntan que a dónde te vas o te has ido de vacaciones, dando por sentado que nadie con días libres se quedaría en este antro. De hecho, ellos mismos huyen como alma que lleva el diablo en el momento que les dan las vacaciones, no conciben pasarlas en este sitio taaaaaan maravilloso que tienen. Y si no se van a ningún sitio es porque este año no les llega el dinero, porque de otro modo ya estarían a 10.000 kilómetros de aquí.
2) Pero lo que más me llama la atención es el increíble conocimiento geográfico que acumulan en sus vacaciones. Parecen discípulos del mismísimo Humboldt, porque hablan de sus magníficos periplos por tierras allende la M-40, como si sobre las cuales hubieren sido los primeros occidentales en dejar su huella. Además, nadie conoce mejor que ellos esos lugares lejanos que antes parecían sólo existir en la sección de fiestas patronales de cualquier telediario de las 9.
Sin embargo, lo curioso es que es un conocimiento absoluto parcial. Me explico: ellos lo conocen absolutamente todo, pero los que somos del Norte nos damos cuenta de que de Valladolid hacia arriba “creen” conocerlo absolutamente todo. En las últimas dos semanas, cualquiera que hubiese estado en mi oficina y tomase las charlas verduleras que se oyen en mi planta como axioma habría llegado a las siguientes conclusiones:
- Asturias y el País Vasco son limítrofes. Cantabria no exite, tan sólo hay rumores de la existencia de un sitio llamado Santander, pero que nadie acierta a ubicar.
- Taramundi es un pueblo al lado de Cabrales.
- Todos los vascos son de Bilbao.
- Lo único que se puede hacer en Galicia es comer marisco.
- Asturias vive permanentemente bajo el diluvio universal. Sus indicadores pluviométricos dejan en ridículo al Indico tropical en época de monzón.
Eso sí, todos y cada uno de ellos son capaces de diferenciar y ubicar con la precisión de un satélite de la NASA:
- Santa Pola y Cullera.
- Benidorm y San Juan.
- Torremolinos y Benalmádena.
- Islantilla, Punta Umbría e Isla Cristina.
En cada uno de estos lugares están las mejores playas y se come el mejor arroz con pescado, dependiendo de dónde haya veraneado el que lo cuenta.

Uno puede siempre encontrar pequeños placeres hasta en las situaciones más adversas (al menos las que yo he vivido, supongo que cuando estás siendo torturado en un sótano infecto con un hierro caliente por una secta de psicópatas nazis necrófilos las posiblidades disminuyen...). La cosa es que llevo unos cuantos días muy fastidiado, por no decir jodido de verdad, gracias a uno de los gremios más odiosos que pisa esta ya de por sí odiosa ciudad que es Madrid: los caseros. Más en concreto los que he tenido la desafortunada ocasión de encontrarme y más en concreto aún éste último.
Pues bien, en medio de las ganas que tengo de prenderle fuego a todo, acabo de abrir el pincho que me preparo todos los días para comer en la oficina a media mañana… y no me acordaba de que hoy me lo había preparado de bonito con mayonesa. Los próximos 3 minutos serán un oasis en medio del desierto.
No hay más que poner cualquier telediario para darle gracias a Dios por que Michael Jackson no vaya a morirse de nuevo nunca más.
Anoche vi dos películas: “La soga” (Hitchcock) y “Cocodrilo” (a saber…). No niego que cada una tendrá su público y ello es perfectamente lícito. Pero me parece alucinante que ambas se categoricen bajo el mismo concepto artístico. Es como si os dijera que anoche vi dos pinturas: “Las meninas” (Velázquez) y “El gotelé del salón” (a saber…).
Señoras y señores, niños y niñas, malhechores de todo el mundo... ha llegado el día.
Ayer estuve en el futuro y me acordé del abuelo de 'La buena vida', la película de David Trueba:
Él y Ella han quedado a las 8 de la tarde en la otra esquina de la ciudad. A las 8:23 siguen en casa: